Mis empleados hablan a gritos y dan una imagen terrible a los clientes

“La mayoría de la comunicación que establecen mis empleados es prescindible y, la que no lo es, debería ser comunicada con mayor discreción. A los clientes no les interesan lo más mínimo nuestros procedimentos de trabajo, nuestros problemas internos o, lo que es peor, los cotilleos del vecino.”

Podemos entrenar la capacidad de comunicar a una intensidad coherente y discreta con el siguiente ejercicio:

Necesitarás:

* Tantas libretas y lápices como participantes en la actividad.

Procedimiento:

1.- Divide a los empleados en grupos de 3, cada uno con su lápiz y libreta.

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